No hay margen por línea, proyecto ni sociedad. La cuenta de resultados llega tarde y sin explicar.
Sin previsión de caja, los problemas se ven cuando ya están encima, no tres meses antes.
Piden información y no está lista: ni modelo, ni data room, ni histórico comparable.
Horas de dirección en hojas de cálculo en lugar de en el negocio.
Liderazgo financiero y estratégico, relación con banca e inversores.
Modelos financieros, presupuesto, forecast y KPIs del negocio.
Procesos internos, facturación y cobros, governance y control.
P&L, balance y cashflow explicados; cierre mensual comentado y comparativa frente a presupuesto y frente al año anterior.
Previsión de tesorería con escenarios: invertir, endeudarse o repartir dividendos. Cada opción, traducida a meses de runway.
Un ciclo ordenado de principio a fin: quién hace cada cosa, cuándo y con qué control. Así el reporting sale solo y sin sobresaltos.
Números sobre la mesa y decisiones del mes
Relación y negociación lideradas por nosotros
Documentación lista antes de que la pidan
KPIs del negocio, actualizados a diario.
Cierre comentado: qué pasó y por qué..
Presupuesto vivo: se actualiza cada mes con el real.
Escenarios y avisos antes de que aprieten.
No es hacer la contabilidad: es usarla para decidir. El objetivo es que dejes de reaccionar y empieces a anticiparte, con datos claros y criterio senior a tu lado.