Trabajamos con quien invierte en inmuebles con criterio de inversor: rentabilidad neta, riesgo por proyecto y retorno de quien pone el dinero. No con quien busca que le lleven el alquiler de un piso.
Operaciones con varias manos dentro, donde hay que definir cómo entra el dinero y cómo sale el retorno.
Carteras en alquiler donde la estructura decide la factura fiscal anual y la del relevo generacional.
Modelos con actividad real detrás, donde la calificación fiscal cambia por completo el resultado.
Una sociedad por operación, con su financiación y sus coinversores aislados del resto de la cartera..
Antes de comprar hay dos o tres decisiones que marcan la rentabilidad de toda la operación. Las explicamos en sencillo y te decimos cómo te conviene canalizarlo.
Hay actividad cuando ordenas medios —por ejemplo, alguien empleado para gestionar el alquiler—. Si solo posees bienes, es patrimonial.
Cambia el coste real de la compra: uno se puede recuperar y el otro no. Depende de quién venda.
Una sociedad por operación. Compensa cuando hay coinversores, financiación por proyecto o varias inversiones en paralelo.
Analizamos la operación o la cartera, proponemos la estructura y el vehículo de inversión, y acompañamos en la ejecución y el cumplimiento posterior. Con visión de inversor en cada paso.
Cada fase tributa distinto, y la factura de una depende de cómo se planificó la anterior. Por eso la miramos completa, de la compra a la venta, con la financiación cruzando todo el recorrido.
El mismo cierre, con la mitad de trabajo manual. Rediseñamos el flujo de información: qué entra, quién lo revisa y en qué momento queda cerrado.
Relevo generacional preparado, no improvisado, con la factura fiscal prevista.
Reparto de resultados y criterios de entrada y salida, acordados antes del desacuerdo.
Sociedades patrimoniales que separan los inmuebles de la actividad y de su riesgo.
Analizamos la operación o la cartera, proponemos la estructura y el vehículo de inversión, y acompañamos en la ejecución y el cumplimiento posterior. Con visión de inversor en cada paso.
La operación o la cartera, con sus números y su riesgo sobre la mesa.
Actividad o patrimonial, SPV o cartera, con el encaje fiscal decidido.
La vía de entrada y de retorno de cada coinversor, calculada.
Acompañamiento en la ejecución y en el cumplimiento posterior.
Cuéntanos tu operación o tu cartera y te proponemos la estructura y el vehículo óptimos